Falafel, una receta árabe con muchas posibilidades

El Falafel es una mezcla de garbanzos hidratados en agua con diferentes especias e ingredientes básicos como el ajo o la cebolla, además esta receta es totalmente apta para vegetarianos y no contiene gluten. El Falafel auténtico y original es uno de los platos más populares de Oriente Medio, aunque tiene numerosas variedades, dependiendo del sitio puedes encontrarla en forma de croqueta, hamburguesa o bola frita con aceite de oliva. También puede servirse como entrante o como bocadillo rellenando un pan de pita caliente. A pesar de que la receta tradicional tiene como base los garbanzos, hay países como Egipto que los elaboran principalmente con Habas, esta es otra opción muy sabrosa y su elaboración es muy similar. En cualquier caso , antes de empezar a cocinar platos exóticos como este es aconsejable asegurarse de que tenemos de todo en la cocina, ya que algunas especias no son habituales y podemos no haberlas utilizado antes, si es así, puedes hacer la compra en un super online donde no tendrás problemas para dar con todo. 

Lo primero es hidratar los garbanzos, no servirán los de bote. Necesitaremos entre 300 y 500 gramos, ponerlos en un bol cubiertos completamente por agua y dejarlos en remojo durante 24 horas para reblandecerlos. Después. sacamos los garbanzos, los escurrimos y secamos con un poco de papel de cocina. Entonces, con el baso de la batidora o la Thermomix trituramos a velocidad progresiva de 5-10 durante unos 30 segundos, hasta que haya quedado una masa pastosa de garbanzo.  

Por otro lado, picamos el ajo, la cebolla, el cilantro y el perejil. Vertimos en el vaso todas las especias, además podemos añadir comino, pimentón, sal y pimienta. Después , volver a triturar durante unos 15 segundos. Una vez tenemos la masa especiada, añadir una cucharada de harina, y es opcional sumarle también una de levadura. Debe quedar una pasta grumosa, húmeda y fácil de trabajar con las manos. Dejar reposar en la nevera unos 30 minutos.  

Toca elegir la forma en la que serviremos esta deliciosa receta. Con la mano podremos hacer bolas o hamburguesitas con la masa. En un plato prepararemos algo de harina que vamos a usar para darles un rebozado ligero. Después, freiremos las bolitas en aceite muy caliente pero bajando la temperatura del fuego a la mitad. Si no podemos y notamos que la masa está un poco humedecida siempre podemos añadir un poco más de harina o pan rallado.  

Esta receta puede acompañarse de muchas maneras, una de las más utilizada por ser un buen contraste de sabor y resultar bastante ligera es la salsa de yogour. Para ello, a un yogur natural le añadimos aceite, un limón exprimido ( la cantidad al gusto, esto le da un toque agrio), sumamos ajo muy picado, es importante que casi no se noten los trocitos. Removemos bien. Por último picamos un poco de menta y añadimos a la salsa, salpimentamos todo al final. Lo ideal es servir el Falafel bien caliente con la salsa fría.  

Esta receta es de las más versátiles de Oriente, así que también puedes servirla con Hummus, o con Tahini. Si decides servirlos como plato principal en bocadillo, rellenar el pan de pita con lechuga y tomate.

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