Posada La Estela Cántabra, Toñanes, Cantabria

Posada La Estela Cántabra, Toñanes, Cantabria.
C. El Puente, Toñanes, Alfoz de Lloredo
Cantabria, España
Teléfono. 942.725.141 – 658.857.224
Fax. 942.725.141
Página web: http://www.laestelacantabra.com
Correo electrónico: posada@laestelacantabra.com
 

Servicios del Hotel:

  •  Todas las habitaciones disponen de baño completo, TV, TDT , Wifi. Algunas habitaciones cuentan con balcón.
  • Piscina.
  • Aparcamiento privado.
  • Sala de estar.
  • Comedor para desayunos.

La Posada

En el pequeño pueblo Cántabro de Toñanes, rodeado de montañas, se encuentra la Posada La Estela Cántabra, un  hotel rural de carácter sencillo y familiar. Bien señalizado y con aparcamiento privado que no resultará nada complicado de encontrar.

Una vez aparcado el coche, desde el aparcamiento, se ve la recepción, ubicada en un pequeño espacio con cristaleras hacía el exterior. Junto a recepción, encontramos un pequeño saloncito con sofás, chimenea, un piano y varios libros para poder disfrutar de la lectura con unas bonitas vistas hacia la montaña. En este diáfano recibidor, disponen de una mesa con varios folletos informativos, todos ellos de turismo activo (descenso en piragua, rutas a caballo, karts, etc.), por lo que se echa de menos información sobre la zona, puntos de interés o visitas recomendadas.

Una vez pasado el recibidor a mano derecha, se encuentra el comedor, donde se sirven los desayunos matutinos. Aunque el hotel es pequeño, el comedor se queda corto, uno de los días, varios huéspedes tuvimos que esperar para desayunar porque todas las mesas estaban completas  y según se iban quedando libres, tampoco podíamos pasar ya que la única persona que servía, se encargaba también de preparar las mesas, lo cual retrasó todo un buen rato.

El personal

Nuestra llegada fue alrededor de las cinco de la tarde, y aunque el recibimiento fue cordial, no dejo ese sabor especial del recibimiento que te dan los propietarios en otras casas rurales. Supongo que sería por la hora y estaban en «modo siesta», ya que el resto de la estancia fue todo mucho más familiar. Una vez firmada la entrada, nos dirigimos a nuestra habitación, que estaba ubicada en la primera planta, al lado de las escaleras.

La habitación

Una vez dentro, la habitación es amplia, con una decoración no muy llamativa. Siguiendo con la habitación, el baño está correctamente equipado, con bañera, secador de pelo, espejo, ventana (hacía el aparcamiento), toallas y útiles de ducha. La única pega es el momento de la ducha, donde sale muy poca agua y tendrás que armarte de paciencia si tienes el pelo largo a la hora de aclararlo.pero con una cama cómoda. Se podría decir que resulta acogedora. Una de las cosas que no nos gustó fue la televisión, de un tamaño ínfimo y bastante antigua. La ventana tenía vistas a la montaña y a un pequeño río, contaba con doble ventana y un buen cierre para evitar la luz, el frío y el ruido. Pero, como es habitual en este tipo de posadas, y en esta algo más de lo normal, escucharás el ruido del resto de los clientes al subir y bajar escaleras, abrir y cerrar puertas e incluso la televisión.

El desayuno

El horario del desayuno es de 9 a 11, habitual en este tipo de alojamientos, con producto naturales aunque ninguno de elaboración propia. La variedad no es muy amplia y disponen de café o cola cao como bebidas y cruasán, pan o tostada de acompañamiento. También te ofrecen unos sobaos de El Macho.

Los sobaos El Macho se elaboran en Selaya, Cantabria, y son famosos por su alta calidad y muy buena conservación. Si alguna vez estáis por la zona no dejéis de probarlos.

¿Qué visitar?

La posada se encuentra a pocos metros de la C-6316, que comunica Comillas con Santillana del Mar, dos de las visitas obligadas de la zona, aunque a continuación os damos alguna idea más.

Cóbreces

Pertenece al mismo municipio que Toñanes, llamado Alfoz de Lloredo. En Cóbreces destaca la playa de Luaña ó playa de Cóbreces, única de su población y rodeada de vegetación y montañas.

Pegado a la playa se dispone de un amplio aparcamiento que se queda corto con la llegada del verano, por lo que os recomendaría llegar pronto por las mañanas. El arenal es de arena limpia, fina y blanca, y gracias a su zona abierta al mar se puede disfrutar de bonitas y grandes olas.
Junto a la playa hay un par de restaurantes con terraza, donde podréis comprar bebidas frías o comer el menú con vistas al mar.

Al aproximarnos a Cóbreces, destacan dos construcciones en la parte alta del pueblo. Una de ellas, de dos torres, es la iglesia parroquial de San Pedro ad Víncula y un poco más abajo de tono azul, se ubica el Monasterio/Abadía de Santa María de Viaceli. Esta última, es propiedad de los monjes Cistercientes y fue construida entre 1906 y 1910. Ambas construcciones pertenecen al estilo neogótico de principios del siglo XIX y crean un conjunto arquitectónico precioso, pese a la mala conservación exterior actual de la parroquia, debido a la humedad de la zona.

En la abadía, realizan uno de los quesos frescos más valorados de Cantabria. No dejéis de probarlo.

Comillas

Comillas es uno de esos pueblos cántabros,  de apenas 2500 habitantes, que mires donde mires sólo ves edificios bonitos, pintados con un aire modernista propio de la zona este de España, de estilo barroco y medieval, con una arquitectura señorial y elegante.

Como principales visitas en la villa, se encuentra El Capricho, un edificio del arquitecto Antonio Gaudí y que se construyó entre 1883 y 1885. El Capricho fue un encargo de Máximo Díaz de Quijano, cuñado del Marqués de comillas, el cual, deseaba una residencia de verano. Gaudí diseñó el edificio en función de la necesidad de su propietario, con varias salas, cada una de ellas ubicada de tal forma que el sol la iluminase a la hora precisa. De ahí que la decoración exterior sea de  hojas y flores de girasol, lo que da a la obra un tono, aún si cabe, más especial.

 El Palacio de Sobrellano, es una obra del arquitecto Joan Martorell por encargo de don Antonio López y López, primera Marqués de Comillas. De estilo neogótico posee en su interior muebles de Antonio Gaudí y pinturas de Eduardo Llorens. Junto al palacio, se encuentra una Capilla que comparte el mobiliario del palacio, complementándolo con numerosas esculturas modernistas. Con la entrada al palacio y la capilla, se incluye una visita guiada, por lo que os recomendamos vigilar los horarios.

El cementerio de Comillas se ubica en lo que anteriormente fue la iglesia de la villa y, sobre la base que hace años fue esa iglesia, encontramos la escultura del Ángel Exterminador, la cual, podría ser la imagen más singular del campo santo. Destacan igualmente las esculturas y panteones interiores, de gran belleza y laboriosidad. La fachada del cementerio de Comillas, fue declarada en 1983 como Bien de Interés Cultural y a día de hoy, hace del lugar una visita indispensable.

La Universidad Pontificia de Comillas, construida entre 1883 y 1892 y de estilo eclecticismo gótico-mudéjar, pertenece en la actualidad al gobierno de Cantabria, es de acceso libre a pie a sus jardines y ofrece una panorámica inmejorable de Comillas. Desde sus jardines se puede observar desde un lugar privilegiado el Palacio de Sobrellano. También se permite la visita interior guiada, según tarifas.A parte de todo esto, no dejéis de visitar La Fuente de los Tres Caños, la casa de El Duque, el mirador de Santa Lucía y la zona de la playa.

Santillana del Mar

 

Santillana del Mar es un pequeño pueblecito, ocupado prácticamente en su totalidad por su casco antiguo. Se organiza básicamente en dos calles que terminan en dos plazas. En la primera de las plazas, nos encontramos con el acceso a La Colegiata de Santa Juliana, declarada Monumento Nacional en 1889 y de obligada visita. De carácter romántico, La Colegiata, es una de las construcciones más representativas de la zona y posee en su interior un claustro de 43 capiteles, con una muy buena conservación.

En Santillana nos encontramos con muchos artesanos de muy diferentes materiales, que ofrecen en sus pequeñas y acogedoras tiendas multitud de productos elaborados por ellos mismos, aunque algunos poco accesibles al bolsillo común.

A pesar de ser una villa pequeña, todas sus construcciones guardan una homogeneidad en piedra y algunas de ellas datan incluso del siglo XIV. Pasear por sus calles empedradas, hacen que el visitante se transporte hasta épocas antiguas, pudiendo observar majestuosas construcciones a cada paso dado. Porque en Santillana, a parte de La Colegiata y su claustro, también están declarados como bien de interés cultural la Torre de don Beltrán de la Cueva, el Palacio de Vivenda, el Palacio de Mijares, las Cuevas de Altamira y como final, todo el conjunto histórico de la Villa de Santillana.

Las Cuevas de Altamira están catalogadas a su vez como Patrimonio Mundial.

Algunas fotografías

Y hasta aquí, nuestro artículo de hoy, esperamos que os guste y que dejéis muchos comentarios! 😀

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